La calidad del liderazgo se ha convertido en un factor relevante para la retención del talento en las empresas mexicanas. Según el Estudio de Remuneraciones 2025, realizado por la agencia de empleo especializado PageGroup, más allá de las habilidades técnicas, las cualidades humanas y la capacidad de comunicación sobresalen como las características más valoradas por las diferentes generaciones que conforman la fuerza laboral.
Con la presencia de cuatro generaciones distintas –baby boomers, generación X, millennials y centennials–, las empresas enfrentan el desafío de satisfacer expectativas diversas y construir entornos donde el liderazgo sea efectivo y motivador. El estudio identifica que las cualidades más valoradas por los empleados en un líder son cinco:
Comunicación clara y efectiva. La capacidad de transmitir ideas de manera transparente es la habilidad blanda más apreciada por todas las generaciones. Los empleados buscan líderes que comuniquen con claridad y empatía, fomentando un entorno de confianza.
Establecimiento de metas claras y alcanzables. Los colaboradores valoran líderes que fijan objetivos realistas y bien definidos, lo que permite a los equipos comprender su papel en la organización y avanzar con motivación.
Empatía y capacidad de escuchar. La empatía se convierte en un rasgo esencial. Los líderes que comprenden las necesidades y preocupaciones de su equipo fomentan relaciones más sólidas y un ambiente de trabajo saludable.
Promoción de un entorno colaborativo y motivador. La capacidad de generar un ambiente de cooperación y motivación contribuye al éxito organizacional y mejora el clima laboral.
Equilibrio entre trabajo y vida personal. Los trabajadores valoran líderes que impulsan políticas de balance entre la vida personal y laboral, lo que influye directamente en la percepción del bienestar dentro de la empresa.
Sin embargo, existen diferencias generacionales en la percepción del liderazgo, ya que cada generación tiene expectativas particulares respecto a los líderes. Los baby boomers valoran principalmente la comunicación efectiva y el establecimiento de objetivos claros, mientras que los millennials y centennials destacan la empatía y el equilibrio entre trabajo y vida personal como aspectos esenciales.
La generación X, por otra parte, prioriza la capacidad del líder para definir metas realistas y crear un entorno de colaboración. Una constante en todas las generaciones es la preferencia por líderes que fomenten la equidad de oportunidades y políticas justas de compensación.
De hecho, el 55% de los encuestados considera que un mal liderazgo es una de las principales razones para dejar su empleo. Este punto no es nuevo, la importancia de formar líderes que no solo dirijan, sino que también inspiren y retengan al talento ha sido una constante en los últimos años.
Incluso, 7 de cada 10 empleados en México estarían dispuestos a cambiar de sede laboral si con ello logran mejores oportunidades laborales y un mejor liderazgo, mientras que el 29% considera un cambio de carrera como una posibilidad para mejorar su desarrollo profesional.
Por otro lado, el liderazgo también influye en el salario emocional. El estudio muestra que 60% de los millennials y la generación X estarían dispuestos a dejar su empleo si no perciben un liderazgo adecuado. Además, el 36% de los encuestados valora más un plan de desarrollo profesional que los incentivos económicos, lo que refuerza la importancia de líderes que impulsen el crecimiento y el reconocimiento dentro de la empresa.
“El éxito de una empresa no solo depende de sus estrategias, sino de la capacidad de sus líderes para inspirar, guiar y retener al talento. Hoy, el liderazgo efectivo no se mide únicamente por resultados financieros, sino por la capacidad de crear entornos de confianza, colaboración y crecimiento”, advierte Oliver Odreman, Senior Director en PageGroup.

