En un esfuerzo conjunto por crear conciencia sobre la urgente problemática de la obesidad, la Sociedad Mexicana de Obesidad (SMO) -miembro de la World Obesity Federation (WOF)- y el Gobierno de la Ciudad de México iluminaron de azul más de quince monumentos emblemáticos de la capital el pasado cuatro de marzo en el marco del Día Mundial de la Obesidad. La iniciativa busca visibilizar la obesidad como una enfermedad crónica que afecta a millones de personas y cuya prevalencia continúa en aumento a nivel global en donde el paciente tiene derecho a ser tratada seriamente.

Según datos de la ENSANUT, en México, cerca de 80 millones de adultos padecen sobrepeso u obesidad, y la prevalencia de esta enfermedad ha crecido casi 58% en los últimos 23 años. Esta realidad coloca al país en el quinto lugar a nivel mundial en obesidad, subrayando la necesidad de implementar acciones contundentes.

La automedicación representa un riesgo significativo para la salud, especialmente en el contexto de la obesidad, donde las decisiones de tratamiento deben ser altamente individualizadas. Es fundamental desincentivar la práctica de recurrir a soluciones no profesionales y enfatizar la importancia de buscar la orientación de médicos calificados. Solo ellos pueden evaluar adecuadamente los riesgos y beneficios de cada opción terapéutica, garantizando la seguridad y eficacia del tratamiento.

La iluminación de los monumentos representa un llamado a la acción para abordar con urgencia la obesidad como una enfermedad desde un enfoque multifactorial, que incluya un cambio en los sistemas, las políticas públicas efectivas, acceso a tratamientos adecuados basados en ciencia y educación para profesionales de la salud y la población en general.

«La educación y capacitación continua de los profesionales de la salud son pilares fundamentales para combatir la obesidad de manera efectiva. Al iluminar los monumentos de azul, buscamos crear una ruta visible que simbolice el compromiso con la salud del paciente y su médico, reafirmando la importancia de la capacitación constante. Esta formación integral permite a los profesionales ofrecer tratamientos personalizados y basados en evidencia, adaptados a las necesidades específicas de cada paciente, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida y bienestar” aseguró el Dr. Ricardo Luna Fuentes, miembro fundador de la SMO.