En el marco del Día Mundial de la Salud Bucodental 2025, que se conmemora el próximo 20 de marzo, especialistas en medicina del sueño destacan la relación que existe entre los trastornos del sueño y las afecciones bucales, una conexión que muchos desconocen, pero que puede afectar significativamente la calidad de su descanso.


De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT, 2018), más del 90% de la población mexicana padece algún tipo de problema bucodental, que aunque comúnmente se asocia con caries y enfermedades de las encías, recientes estudios muestran que también pueden afectar la calidad del sueño. Estos problemas bucales no sólo provocan interrupciones en el descanso, sino que también pueden generar fatiga diurna, disminución del rendimiento cognitivo y, en algunos casos, ronquidos, insomnio y despertares frecuentes.

Afecciones que alteran el sueño

“La salud bucal es una de las primeras pistas para identificar posibles trastornos del sueño”, explica la Dra. Guadalupe Terán Pérez, directora clínica del Centro Neurológico y de Sueño, y miembro del comité científico de la Asociación Latinoamericana de Sueño. “Problemas como la apnea obstructiva del sueño, que se caracteriza por la interrupción de la respiración durante la noche, suelen estar relacionados con alteraciones en la mandíbula, una mala oclusión dental o inflamación de las encías”. Lo que puede interrumpir el sueño repetidamente, afectando la calidad de vida de quienes la padecen.

El bruxismo, otra afección común, caracterizada por el rechinar o apretar de los dientes, generalmente mientras dormimos, también tiene un impacto significativo en el descanso. “Se calcula que entre el 8% y el 13% de la población en general sufre esta afección, la cual no sólo causa desgaste dental y dolor mandibular, sino que también genera micro despertares nocturnos, afectando la profundidad del sueño y reduciendo su calidad. Ya que durante los episodios de bruxismo, la fuerza ejercida sobre los dientes interrumpe las fases profundas del sueño, como el sueño MOR (movimiento ocular rápido), que es esencial para la regeneración del cuerpo y la consolidación de la memoria”, afirmó la Dra. Terán.

Al igual que otras afecciones, la xerostomía, comúnmente conocida como sequedad bucal, es una de las consecuencias menos conocidas pero relevantes de la apnea obstructiva del sueño (AOS). Esta condición surge debido a la dificultad para respirar correctamente durante el sueño, lo que obliga a muchas personas a dormir con la boca abierta en un intento por captar más aire.

«Al mantener la boca abierta, el aire frío ingresa directamente sin pasar por los mecanismos naturales de filtración y humidificación de la nariz. Este flujo de aire seco provoca inflamación en los tejidos de la vía aérea superior y, con el tiempo, puede desencadenar un proceso de fibrosis, lo que reduce la flexibilidad de la vía aérea, aumenta la obstrucción respiratoria y agrava la apnea del sueño», explicó la Dra. Terán. Estos despertares, aunque no siempre sean conscientes, interrumpen la continuidad del sueño y disminuyen su eficacia, lo que resulta en un descanso fragmentado y de baja calidad.

¿Cómo saber si tu salud bucal está afectando tu descanso?

La especialista recomienda estar atentos a los siguientes signos:

● Ronquidos fuertes y pausas en la respiración durante la noche.
● Dolor de mandíbula o cabeza al despertar.
● Sensación de boca seca o mal aliento matutino.
● Dientes desgastados o sensibles sin una causa evidente.
● Dificultad para dormir profundamente o sensación de no haber descansado.

“Es esencial que las personas busquen tratamiento si experimentan alguno de estos síntomas. La relación entre la salud bucal y el sueño es un factor clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes», concluyó la Dra. Terán.