Mientras las organizaciones evolucionan al ritmo de la automatización y la inteligencia artificial, anticiparse a lo inesperado se ha vuelto imperativo. ISO 22301 ayuda a las organizaciones a identificar y gestionar amenazas actuales y futuras para su organización. Esta norma no solo reduce las interrupciones operativas, sino que también fortalece la confianza del mercado al establecer un marco proactivo de continuidad frente a eventos disruptivos.

“La transformación digital ha redefinido las reglas. Ya no basta con planes en papel, ahora es necesario entender cómo cada parte de la operación puede verse afectada y anticiparse con herramientas digitales reales”, afirma Laura Pérez, auditora líder de BSI Group México.

De acuerdo con TechRadar, el 97 % de los analistas de negocio ya integran IA en sus flujos de trabajo, y el 87 % implementan automatización para mejorar tiempos de respuesta y eficiencia operativa.

Esto demuestra que la continuidad del negocio ya no se construye sobre papel, sino sobre datos, tecnología y decisiones ágiles que permiten responder antes de que ocurra la interrupción.

Hoy, la resiliencia organizacional es esencial para proteger funciones clave, reducir impactos financieros y mantener la confianza del mercado. La experta de BSI Group México también advierte que ya no basta con tener un plan alterno o un sitio de respaldo. La continuidad exige una visión estratégica, decisiones basadas en datos reales y el uso eficiente de herramientas digitales que permitan anticiparse, adaptarse y mantener operaciones críticas en funcionamiento durante cualquier crisis.

Se trata de comprender cómo cada parte de la operación puede verse afectada y cómo responder con agilidad usando tecnología avanzada como la inteligencia artificial, la simulación avanzada, la realidad aumentada y el análisis predictivo.

Estas tecnologías permiten reducir los tiempos de inactividad hasta en un 50 % y los costos de mantenimiento en aproximadamente un 40 %, al tiempo que optimizan procesos sin afectar la producción real.

Normas ISO son fundamento de la continuidad estructurada. Una de las rutas más efectivas para fortalecer la continuidad del negocio es la certificación bajo ISO 22301, que establece un sistema de gestión integral frente a contingencias. Esta norma, alineada con otras como ISO 27001, ISO 31000 e ISO 9001, permite crear sinergias en sistemas de gestión relacionados, como señala la comunidad ISO.

Entre los beneficios más destacados se incluyen:

  • Mejorar la resiliencia organizacional
  • Garantizar una respuesta sistemática a las crisis
  • Reducción del tiempo de inactividad y del impacto financiero.
  • Mayor confianza del mercado y reputación corporativa.
  • Alineación con otras normas internacionales clave.

La continuidad del negocio debe considerar todo el ciclo operativo, desde el abastecimiento hasta la entrega final. Esto implica evaluar riesgos en la cadena de suministro, logística, infraestructura y talento humano. Ciertos análisis sugieren que las organizaciones que incorporan modelos predictivos en su gestión del riesgo logran adaptarse más rápidamente y proteger su operatividad en escenarios adversos: “La verdadera resiliencia no solo responde; previene, se adapta y evoluciona”, concluyó Pérez.