La historia de Jarritos, la icónica bebida mexicana que conquistó al mundo con sus auténticos sabores frutales y colores vibrantes, cumple 75 años. Desde 1950, Jarritos abrió una nueva era en las bebidas, refrescando generaciones con alegría y autenticidad.
Hoy, su legado también forma parte de la vida cotidiana en Puerto Rico, donde la marca se ha consolidado como un referente en el sector restaurantero y en el retail.
Una historia compartida entre México y Puerto Rico
En 2005, Jarritos llegó a Puerto Rico a través del sector de food service, conquistando paladares locales con sus sabores más icónicos. Apenas dos años después, en 2007, la distribución oficial se consolidó, permitiendo que la marca ampliara su oferta de sabores y se convirtiera en un miembro más de la familia puertorriqueña. Para 2009, Jarritos ya estaba presente en las principales cadenas de supermercados, logrando un lugar privilegiado en los hogares de la Isla.
César Arroyo: El mexicano que llenó de sabores la isla.
Gran parte de este éxito se debe al trabajo visionario del empresario mexicano César Arroyo, representante de Jarritos en Puerto Rico. Con esfuerzo constante, Arroyo introdujo la marca en el ámbito restaurantero y posteriormente en el retail, consolidando una relación duradera entre labebida mexicana y los consumidores boricuas. Su labor lo ha posicionado como uno de los mexicanos más reconocidos en el sector de alimentos y bebidas en la Isla.
“Puerto Rico me recibió con los brazos abiertos, y ha sido un honor ver cómo Jarritos se ha convertido en parte de la mesa y de los momentos especiales de tantas familias. Para mí, cada botella representa un puente cultural entre México y Puerto Rico, un vínculo de sabor, tradición y cariño que nos une cada día más.”
Más que una bebida: un vínculo cultural y gastronómico
La presencia de Jarritos en Puerto Rico refleja los profundos lazos culturales entre México y la Isla del Encanto. Ambas culturas comparten el amor por la buena comida, la música, el colorido de sus tradiciones y la calidez de su gente. Hoy, Jarritos ha trascendido su rol de acompañar platillos típicamente mexicanos: se disfruta en la mesa boricua junto a mofongo, lechón asado o tostones, convirtiéndose en una bebida adoptada con orgullo por los puertorriqueños.
En cada sorbo se celebra una amistad que une a dos pueblos a través del sabor.
Para conmemorar su 75 aniversario y su importante presencia en Puerto Rico, Jarritos presenta una exposición fotográfica en el Hotel Rumbao, en San Juan, del 29 de agosto al 14 de septiembre.
La muestra reunirá imágenes de Jarritos en escenarios emblemáticos de la capital puertorriqueña,
celebrando el vínculo entre la marca y la cultura local.
El Hotel Rumbao, ubicado en el corazón del Viejo San Juan, es un venue reconocido por ser punto de encuentro de viajeros y locales, y por su papel como escenario de actividades culturales y sociales de gran relevancia. La exhibición ofrecerá a visitantes y residentes una experiencia visual única que refleja cómo Jarritos ha sido adoptado en Puerto Rico, integrándose a la identidad de la Isla con alegría y sabor.

