El ecosistema de pagos en México atraviesa una etapa de transformación impulsada por la digitalización y las transacciones electrónicas. A medida que los pagos inmediatos, las billeteras digitales y las transferencias en tiempo real se vuelven parte de la vida cotidiana, bancos y fintech enfrentan un desafío común: procesar volúmenes cada vez mayores sin comprometer seguridad, eficiencia ni experiencia del usuario.

De acuerdo con datos de Banxico, el sistema SPEI ya supera los 4 mil millones de transacciones anuales. En este contexto, Kuvasz Solutions estima que, hacia finales de 2026, los sistemas de pago podrían apoyarse en IA para gestionar de forma automatizada más de 8 mil millones de transacciones. Para la firma, la adopción de IA agéntica y predictiva será un paso natural ante la presión operativa que ya vive el sector financiero.

“Hoy el reto no es solo procesar más transacciones, sino hacerlo con inteligencia y anticipación. La IA permite a las instituciones financieras pasar de un modelo reactivo, donde se responde al fraude o a la fricción después de que ocurre, a uno predictivo y autónomo, capaz de actuar en tiempo real y reducir riesgos antes de que impacten al usuario”, señaló Lucas Souza, gerente de innovación de Kuvasz Solutions.

Estos datos reflejan la magnitud del reto operativo que enfrenta la industria. Este crecimiento ha incrementado la complejidad para detectar fraudes, gestión de picos de demanda y la optimización de rutas de pago, factores que hacen cada vez más relevante el uso de modelos avanzados de análisis y automatización.

En este escenario, la compañía indica que la IA predictiva permite identificar patrones de riesgo, anomalías y comportamientos atípicos antes de que se materialicen incidentes, mientras que la IA habilita sistemas capaces de autorizar, rechazar o redirigir pagos de forma autónoma. Estas tecnologías no solo fortalecen la seguridad, sino que también reducen costos operativos y mejoran los tiempos de respuesta en un entorno de alta demanda transaccional.

“De cara a 2026, veremos cómo la inteligencia artificial deja de ser un complemento y se convierte en el núcleo de la gestión de pagos. En mercados como México, donde el volumen crece a doble dígito, la IA será clave para construir sistemas más resilientes, eficientes y confiables, capaces de acompañar la evolución del ecosistema financiero sin frenar la innovación”, concluyó Souza.