Después de un periodo de vacaciones, retomar la rutina suele venir acompañado de culpa, presión y la idea de “compensar” excesos. Sin embargo, especialistas en entrenamiento y bienestar coinciden en que castigarse físicamente tras una pausa prolongada no solo es innecesario, sino contraproducente.
De acuerdo con recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los beneficios del ejercicio se obtienen incluso con cantidades moderadas de actividad física, siempre que exista constancia. Aun así, los datos muestran que uno de los principales motivos de abandono del ejercicio después de vacaciones es retomar con rutinas demasiado intensas, lo que deriva en fatiga, lesiones o desmotivación temprana.
Volver al ritmo: Menos exigencia, más conciencia
El cuerpo necesita un periodo de readaptación tras una pausa. Por ello, la clave no está en entrenar más, sino en entrenar mejor. Algunas recomendaciones respaldadas por entrenadores incluyen:
● Micro hábitos diarios: Sesiones cortas de 20 a 30 minutos pueden ser suficientes para reactivar el cuerpo y reconstruir la rutina.
● Rutinas progresivas: Iniciar con ejercicios de movilidad, fuerza básica o cardio de baja intensidad permite recuperar condición sin sobrecargar el cuerpo.
● Descanso activo: Actividades como estiramientos, caminatas o clases de bajo impacto favorecen la recuperación y reducen el estrés físico y mental.
● Escuchar al cuerpo: Respetar señales de cansancio mejora la adherencia al ejercicio a largo plazo.
Se ha demostrado que las personas que retoman el ejercicio de forma gradual tienen mayor probabilidad de sostener la práctica después de las primeras 6 a 8 semanas, comparado con quienes comienzan con planes exigentes desde el primer día.
La motivación también se entrena
La motivación para continuar no aparece antes de moverse, sino después. Volver a entrenar sin presión, celebrar pequeños avances y priorizar cómo se siente el cuerpo —más allá de los resultados visibles— ayuda a reconstruir una relación positiva con el movimiento.
En este sentido, espacios que ofrecen variedad de disciplinas, acompañamiento profesional y opciones adaptadas a distintos niveles facilitan una reincorporación más amable. Desde esa visión, Sport City promueve el regreso al ejercicio desde un enfoque consciente, donde la recuperación, el descanso activo y la progresión forman parte del proceso, no una excepción.
Retomar el ritmo después de vacaciones no debería sentirse como una penitencia. El bienestar no se construye a partir del exceso, sino de hábitos sostenibles, consistentes y alineados con el cuerpo.

