En un contexto donde el consumidor está cada vez más saturado de campañas tradicionales de temporada, las marcas han comenzado a replantear una pregunta clave: ¿cómo hacer que el regalo vuelva a tener significado sin depender del exceso, el cliché o el discurso meramente romántico?
La respuesta se vuelve más evidente: hoy el regalo no se entiende únicamente como un objeto, sino como un gesto con intención que acompaña una experiencia real. En esa lógica, febrero deja de girar alrededor del romance idealizado y se conecta más con planes, complicidad y estilo de vida.
Bajo ese contexto, MAJA Sportswear responde desde su territorio natural: el outdoor. Así nace Enamorados del Outdoor, una campaña que conecta el amor, los detalles y la aventura, celebrando a quienes comparten el camino, parejas aventureras y amantes de la naturaleza, desde una narrativa aspiracional y funcional, donde el valor del detalle está en lo que activa: movilidad, conexión y experiencia compartida.
Más que centrarse en el producto, la campaña se construye desde un enfoque orientado al usuario: entender qué busca el consumidor en esta temporada, cómo vive la fecha y qué emoción desea resolver al momento de regalar. A partir de esa lectura, MAJA Sportswear diseña una experiencia pensada para acompañar el ritual del regalo, no solo el momento de compra.
El detalle como experiencia lista para entregar
La ejecución aterriza en tiendas físicas oficiales a partir del 8 de febrero, con una dinámica diseñada para elevar el valor percibido y reducir fricción: todas las compras incluyen un kit listo para regalar, integrado por bouquet, chocolate con postal y stickers con gráfica de la campaña.
Como extensión de la experiencia, se incorpora un recurso de gamificación limitado: 10 tickets dorados escondidos dentro de los chocolates, con un premio de $5,000 MXN en producto. La mecánica introduce anticipación y participación, reforzando conversación y recordar sin depender del discurso promocional clásico.
En conjunto, “Enamorados del Outdoor” se alinea con un cambio claro en el consumidor: comprar con intención, elegir experiencias por encima de símbolos vacíos y valorar marcas que diseñan momentos, no solo mensajes. En lugar de “subirse” a la fecha, MAJA Sportswear, adapta San Valentín a su comunidad y a su lenguaje: el outdoor como una invitación a compartir el camino.

