Erik Castillo

En un contexto de transformación institucional y de cara a las elecciones judiciales de 2027, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) y el Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) firmaron un convenio de colaboración para analizar y dar seguimiento a los efectos de la reforma judicial en el país.

La iniciativa contempla la creación del Observatorio Académico Judicial, un espacio que buscará consolidarse como referente en el análisis crítico del nuevo modelo del Poder Judicial de la Federación (PJF), particularmente en su impacto sobre el Estado de derecho y el desarrollo democrático en México.

Durante la presentación, el director del PUEDJS, John M. Ackerman, subrayó que el Observatorio permitirá dar seguimiento sistemático a decisiones jurisdiccionales, procesos institucionales y cambios estructurales derivados de la reforma.

“Buscamos contribuir a una comprensión crítica de la reconfiguración del sistema de justicia”, señaló ante representantes del ámbito judicial. El proyecto contempla la elaboración de investigaciones, informes periódicos y análisis comparativos, además de la organización de espacios de diálogo público.

La intención es generar un intercambio constante entre academia, comunidad jurídica y sociedad civil, en un momento clave para la redefinición del sistema judicial.

Por su parte, el presidente de la ANAD, José Alberto López Damián, destacó que el Observatorio también tendrá un papel estratégico en la formación de futuros perfiles judiciales. De cara a los procesos de selección de 2027, explicó, servirá como una herramienta de capacitación basada en experiencias, evaluaciones y aprendizajes de quienes participaron en ejercicios previos.

“El Observatorio permitirá a los aspirantes entender mejor el funcionamiento del nuevo sistema, aprender de quienes ya fueron electos y fortalecer su preparación”, afirmó.

En el acto también participó el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Irving Espinosa Betanzo, quien consideró que este tipo de iniciativas fortalecen un modelo de elección judicial que calificó como innovador. “A quienes somos producto de esta reforma nos conviene que se consolide y funcione correctamente”, apuntó.

Entre los principales desafíos detectados hasta ahora, López Damián mencionó la inestabilidad institucional derivada de la rotación constante de equipos, la sobrecarga de trabajo jurisdiccional y la limitada socialización de la reforma entre la ciudadanía.

Esta última, advirtió, ha generado desconocimiento y dudas sobre sus beneficios reales. Como parte de su evolución, el Observatorio —que surgió previamente como el Observatorio Democrático Nacional de la Reforma Judicial— amplía ahora su alcance al incorporar formalmente a la academia como actor corresponsable, no solo como observador.

Además, se trabaja en el desarrollo de una plataforma digital que permitirá consultar información del sistema judicial, registrar experiencias ciudadanas e identificar áreas de mejora. El objetivo es fortalecer la transparencia, el análisis público y la rendición de cuentas.

Tanto la ANAD como la UNAM reiteraron su compromiso con el fortalecimiento de una justicia abierta, accesible y sujeta al escrutinio social, en un momento clave para el futuro del sistema judicial mexicano.