En México existe el hábito de ahorrar, pero pocas personas lo hacen con la mirada puesta en el retiro. Aunque millones de adultos reservan parte de su ingreso, una proporción importante lo hace de forma informal o para cubrir necesidades inmediatas, lo que limita la posibilidad de construir estabilidad financiera a largo plazo.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, 56% de los adultos en el país reporta tener algún tipo de ahorro, pero 36.6% lo hace únicamente de manera informal, por ejemplo guardando dinero en casa o participando en tandas. Este tipo de ahorro suele destinarse a emergencias o gastos cotidianos, pero rara vez forma parte de una estrategia para el retiro.
El tema cobra mayor relevancia ante el envejecimiento poblacional. Según el Consejo Nacional de Población, la población de 65 años o más pasará de alrededor de 10% en 2020 a cerca de 17% en 2050, lo que incrementa la necesidad de contar con recursos que permitan mantener la calidad de vida durante la vejez.
“La mayoría de las personas sí intenta guardar dinero, pero pocas lo hacen con una estrategia clara para el retiro”, explica Nadia Jiménez, coach financiera y especialista en finanzas personales. “El problema no siempre es la falta de ingresos, sino la falta de planeación. Muchas personas ahorran para emergencias o gastos inmediatos, pero no consideran cuánto necesitarán para vivir cuando dejen de trabajar”, señala.
¿Cuánto dinero se necesita para el retiro?
Se recomienda comenzar por estimar cuánto dinero será necesario para mantener el nivel de vida durante la jubilación. Una regla común de planeación financiera sugiere que las personas necesitarán entre 70% y 80% de su ingreso actual para cubrir sus gastos una vez que dejen de trabajar.
Para hacer un cálculo aproximado se pueden seguir tres pasos básicos:
- Estimar el gasto mensual actual.
- Calcular entre 70% y 80% de ese ingreso como referencia para el retiro.
- Multiplicar ese monto por los años estimados de jubilación, considerando que muchas personas viven entre 20 y 30 años después de retirarse.
Por ejemplo, una persona que hoy gasta 20,000 pesos al mes podría requerir entre 14,000 y 16,000 pesos mensuales durante su retiro, dependiendo de su estilo de vida y necesidades de salud.
Cómo empezar a ahorrar para el retiro, incluso con ingresos limitados
Aunque el retiro pueda parecer un objetivo lejano, comenzar a ahorrar temprano (incluso con pequeñas cantidades) puede marcar una diferencia importante a largo plazo.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Automatizar el ahorro: separar una cantidad fija cada mes ayuda a generar disciplina financiera.
- Realizar aportaciones voluntarias al ahorro para el retiro: estas contribuciones pueden incrementar significativamente el monto acumulado.
- Destinar al menos 10% del ingreso al ahorro, aumentando el porcentaje gradualmente cuando sea posible.
- Diversificar el ahorro, para no depender únicamente de la pensión.
Para Nadia Jiménez, el primer paso es comenzar cuanto antes. “El retiro puede parecer lejano, pero mientras antes se empiece a ahorrar, más fácil será construir tranquilidad financiera. Incluso pequeñas cantidades, si se invierten de forma constante, pueden crecer significativamente con el tiempo”, afirma.
En un país donde millones de personas sí tienen el hábito de guardar dinero, transformar ese ahorro en una estrategia de largo plazo será clave para enfrentar el retiro con mayor seguridad económica y estabilidad financiera.

