Hay momentos que cambian la vida para siempre. Para muchas familias, uno de ellos ocurre cuando un niño escucha por primera vez la voz de su madre, el sonido de una risa o el llamado de su nombre. En el marco del Día del Niño, especialistas destacan que la atención oportuna a la sordera infantil transforma el desarrollo de los menores y abre la puerta a experiencias emocionales profundas que fortalecen los vínculos familiares.

Detectar a tiempo la pérdida auditiva marca un antes y un después en la vida de un niño. Escuchar por primera vez no es solo percibir sonidos: es comenzar a reconocer el mundo, a identificar emociones en las voces, a construir lenguaje y a conectar con quienes lo rodean. MED-EL, líder en soluciones médicas auditivas, señala que durante los primeros meses de vida el cerebro atraviesa una etapa clave para el desarrollo. En este periodo, cada estímulo sonoro contribuye a formar conexiones neuronales esenciales para el lenguaje, la memoria y la interacción social.

“La hipoacusia en la infancia puede presentarse de distintas formas: congénita, cuando está presente desde el nacimiento, o adquirida, que aparece posteriormente por factores como infecciones o traumatismos. También se clasifica como conductiva, neurosensorial o mixta, dependiendo de la parte del oído que esté involucrada. Reconocerla de manera temprana permite intervenir de forma adecuada y favorecer el desarrollo en la comunicación desde los primeros años de vida”, señala la Dra. María Fernanda Alderete, Médico Audiólogo y de Soporte Clínico en MED-EL.

Escuchar la voz de los padres, distinguir un cuento antes de dormir o reaccionar ante una canción son experiencias que parecen cotidianas, y para un niño con pérdida auditiva representan acontecimientos fundamentales en su desarrollo. Estas primeras interacciones son clave para construir confianza, seguridad y sentido de pertenencia.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de 95 millones de niños y adolescentes entre 5 y 19 años viven con pérdida auditiva, una condición que afecta su desarrollo cognitivo, educativo y social sin atención oportuna.

En este contexto, el tamiz auditivo neonatal se posiciona como una herramienta esencial. Esta prueba, rápida y segura, permite detectar alteraciones desde el nacimiento y orientar a las familias hacia soluciones adecuadas, facilitando un acompañamiento temprano que transforma el rumbo de la vida del menor.

Actualmente, existen diversas alternativas tecnológicas que permiten a los niños acceder al mundo del sonido, como auxiliares auditivos de tecnología austriaca, implantes cocleares, sistemas de conducción ósea y dispositivos de oído medio. Estas soluciones mejoran la percepción auditiva y abren la oportunidad de que los niños desarrollen su lenguaje oral, se integren plenamente y construyan relaciones significativas.

Especialistas hacen un llamado a madres, padres y cuidadores a mantenerse atentos a las señales tempranas de pérdida auditiva y a buscar evaluación médica oportuna. Garantizar el acceso a diagnósticos y tratamientos adecuados es darles la oportunidad de escuchar, de aprender y de vivir plenamente.

Porque detrás de cada sonido hay una emoción, y detrás de cada niño que escucha por primera vez, hay una historia que comienza con esperanza.