El Día de las Madres es una invitación a celebrar desde lo más íntimo: los momentos compartidos. Este año, Bodega Era propone transformar ese instante en una experiencia sensorial a través de una colección de vinos que reflejan creatividad, técnica y emoción, concebidos por el reconocido Roberto Alcocer.
Con una Estrella Michelin por su restaurante Valle en Oceanside, Alcocer traslada su visión culinaria al mundo del vino, apostando por etiquetas que destacan la versatilidad de la uva Malbec y su capacidad de adaptarse a distintos momentos y paladares.
“Quise crear vinos que se sintieran cercanos, que acompañaran la vida cotidiana pero que también tuvieran profundidad y carácter. Bodega Era nace de esa intención: compartir emociones a través de cada copa”, comparte el chef Roberto Alcocer.
Cada botella de Bodega Era es una expresión de temporada, equilibrio y frescura. Desde opciones ligeras hasta propuestas más complejas, la bodega ofrece alternativas ideales para celebrar a mamá según su estilo.
Entre ellas destaca Champú, un espumoso Petillant Naturel Malbec que seduce por su carácter festivo y sus burbujas delicadas. Nube Rosa, por su parte, es un rosado seco elegante y versátil, perfecto para acompañar desde entradas ligeras hasta platillos más estructurados.
Para quienes buscan frescura, 322 Clarete ofrece una experiencia vibrante y juvenil, mientras que Colibrí, un vino blanco lleno de carácter, aporta notas frescas que lo convierten en un gran aliado para brindar en climas cálidos.
Si la preferencia se inclina hacia los tintos, Paso Uno representa la expresión premium de la bodega, con una elaboración cuidada que resalta profundidad y estructura. Alter, en contraste, ofrece una opción más ligera, con un perfil afrutado y accesible.
“Así como cada madre tiene una personalidad única, cada vino cuenta una historia distinta. Lo importante es encontrar ese vino que conecte con el momento y lo haga aún más especial”, añade Alcocer.
Más que un regalo, Bodega Era propone una experiencia: detenerse, compartir y celebrar con intención. Este Día de las Madres, el vino se convierte en un lenguaje para decir gracias, para brindar y para crear recuerdos que permanecen mucho después de la última copa.

