Hospitales MAC advierte que una parte importante de las hospitalizaciones en niñas y niños en México está vinculada a enfermedades infecciosas que, en muchos casos, podrían prevenirse o tratarse oportunamente si se detectaran en etapas tempranas.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, más del 60% de las consultas en menores de edad están relacionadas con infecciones respiratorias agudas y enfermedades gastrointestinales, padecimientos que continúan siendo de los más frecuentes en la población infantil. Esta situación no solo refleja su alta incidencia, sino también los desafíos que persisten en su detección y atención oportuna.
En este contexto, Hospitales MAC ha identificado que una proporción relevante de los ingresos hospitalarios pediátricos está asociada a complicaciones derivadas de infecciones comunes que no fueron atendidas a tiempo, lo que incrementa la necesidad de hospitalización y de atención especializada.
“Hoy no estamos frente a enfermedades más graves, sino frente a diagnósticos tardíos. Lo que comienza como un cuadro común puede escalar rápidamente cuando no se atiende a tiempo. La automedicación y la falta de seguimiento siguen siendo factores críticos que están llevando a hospitalizaciones que pudieron evitarse”, señaló el Dr. Erick Herrera Patraca, especialista en Cirugía Pediátrica del Hospital MAC Tlalnepantla.
Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) confirman que las infecciones respiratorias y gastrointestinales se mantienen entre las principales causas de enfermedad en menores de cinco años, especialmente en contextos donde existen limitaciones en el acceso a servicios de salud y condiciones adecuadas de prevención.
Más allá de la incidencia de estos padecimientos, factores como las condiciones de higiene, el acceso a atención médica y la detección tardía continúan influyendo en su evolución, aumentando el riesgo de complicaciones.
Ante este panorama, especialistas coinciden en la necesidad de fortalecer la atención desde el primer nivel, promoviendo diagnósticos oportunos, seguimiento continuo y atención médica desde los primeros síntomas, particularmente en enfermedades que pueden evolucionar rápidamente en la infancia. Algunos puntos que sugieren a los padres considerar, son:
● No subestimar síntomas comunes: fiebre persistente, diarrea o tos prolongada pueden escalar rápidamente en menores.
● Evitar la automedicación: puede enmascarar síntomas y retrasar el diagnóstico adecuado.
● Actuar en las primeras 24–48 horas: la atención temprana puede evitar complicaciones mayores.
● Dar seguimiento a la evolución: no basta con una consulta inicial; observar cambios es clave para prevenir hospitalización
En paralelo, la atención hospitalaria pediátrica requiere de un enfoque integral que combine capacidad clínica, coordinación entre especialidades y el uso de herramientas diagnósticas que permitan intervenir de manera oportuna.
Hospitales MAC subraya la importancia de impulsar acciones preventivas desde etapas tempranas y fomentar una cultura de atención médica oportuna, con el objetivo de reducir complicaciones y mejorar la evolución clínica en la población infantil.

