Actualmente, los negocios enfrentan riesgos cada vez más complejos que van desde robo, daños materiales y actos delictivos hasta amenazas digitales derivadas del aumento de operaciones en línea y la digitalización de procesos.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó más de 67 mil casos de robo a negocio en México durante 2025, uno de los delitos con mayor impacto para la actividad empresarial.Sectores como comercio y retail, manufactura, transporte, logística, hospitalidad y restaurantes son algunos de los más vulnerables debido a su dependencia operativa y tecnológica.
Entre los riesgos más comunes destacan los daños materiales ocasionados por incendios o fenómenos naturales, la interrupción de operaciones, daños a maquinaria y equipo electrónico, ataques cibernéticos, la responsabilidad civil por daños a terceros y robos.
“Muchas pymes creen que por su tamaño no están expuestas a riesgos graves, pero hoy cualquier empresa puede enfrentar desde un incendio en sus instalaciones hasta un ataque digital que detenga completamente su operación. El problema es que muchas veces reaccionan cuando el daño ya ocurrió”, explicó Fernando Mejía, Director de Negocios y Gestión Técnica de Seguros SURA.
Uno de los principales retos sigue siendo la prevención. Muchas empresas subestiman los riesgos reales de su operación, contratan pólizas con sumas aseguradas insuficientes, descuidan el mantenimiento preventivo de sus equipos y aún presentan una baja cultura de ciberseguridad.
En paralelo, los riesgos digitales han tomado mayor relevancia. Cada vez más empresas almacenan información sensible de clientes y proveedores, venden a través de plataformas digitales o dependen de herramientas tecnológicas para operar diariamente.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advirtieron en su Informe de Ciberseguridad 2025 que América Latina y el Caribe continúan expuestos a amenazas digitales cada vez más complejas debido a brechas en recursos, desarrollo de talento y coordinación intersectorial. El organismo señaló que la transformación digital ha incrementado los riesgos cibernéticos para empresas y organizaciones, particularmente ante el crecimiento de operaciones digitales y el manejo de información sensible.
Ante este panorama, los seguros de protección cibernética han comenzado a ganar relevancia al ofrecer cobertura ante pérdidas económicas, responsabilidades legales y gastos operativos derivados de incidentes tecnológicos.
Este tipo de pólizas puede cubrir ataques por virus informáticos, phishing, fraude por correo empresarial, extorsión digital y robo de información. Incluso, si una vulnerabilidad es provocada accidentalmente por un colaborador, las aseguradoras pueden acompañar a las empresas durante la gestión del incidente y activar las coberturas correspondientes.
“Hoy asegurar una empresa ya no sólo significa proteger un inmueble o inventario. También implica proteger la información, la continuidad operativa y la capacidad de reaccionar ante amenazas que evolucionan constantemente”, agregó Mejía.
Ante este entorno, Seguros SURA reportó un crecimiento de 15% en seguros empresariales dentro del segmento pyme en los últimos años, reflejando una mayor conciencia sobre la necesidad de anticiparse a riesgos que pueden comprometer la continuidad de los negocios.
“Las empresas que invierten en prevención y protección financiera tienen mayores posibilidades de recuperarse rápidamente ante cualquier incidente y mantener su operación en marcha”, concluyó Mejía.

