En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, especialistas en salud pública, investigadores y organizaciones civiles hicieron un llamado urgente a las autoridades mexicanas para replantear la política de prohibición sobre vapeadores y productos alternativos al cigarro, al advertir que las restricciones actuales no han reducido el consumo y, por el contrario, fortalecieron el mercado ilícito en el país.

Durante una conferencia organizada por la Red México sin Tabaco, la Alianza de Asociaciones de Salud Pública de las Américas y la Sociedad Mexicana de Salud Pública, se presentaron los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2025), así como un posicionamiento conjunto a favor de una regulación basada en evidencia científica y riesgo diferenciado.

De acuerdo con cifras del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), el tabaquismo provocó más de 214 mil muertes en México durante 2023, equivalente a 224 fallecimientos diarios. Además, generó la pérdida de más de 4.6 millones de días de vida saludable en el país. A nivel global, el tabaco cobró la vida de 19 millones de personas en el mismo periodo.Carlos Zamudio, etnólogo especializado en medicina social e investigador de campo de la Universidad del Sur de California, explicó que los datos de la ENCODAT 2025 muestran que actualmente 14 millones de mexicanos continúan fumando, lo que representa una reducción
mínima de apenas 2.5 puntos porcentuales en nueve años.

Sin embargo, el comportamiento entre adolescentes encendió las alertas de los especialistas. Mientras el consumo de cigarro combustible entre jóvenes de 12 a 17 años cayó a su nivel histórico más bajo, con 2%, el uso de cigarrillos electrónicos casi se triplicó en ese mismo grupo de edad, pasando de 1.1% a 3.1% entre 2016 y 2025.

“Existe una paradoja preocupante: el producto regulado pierde terreno, mientras el producto prohibido gana presencia”, señalaron los expertos durante el encuentro. Los participantes advirtieron que la reforma constitucional de enero de 2025, que prohibió vapeadores y cigarrillos electrónicos, así como las modificaciones posteriores a la Ley General de Salud, no eliminaron el consumo de estos dispositivos. Por el contrario, indicaron que actualmente el comercio ilegal opera sin controles sanitarios, etiquetado ni supervisión de ingredientes.

El periodista Óscar Balderas, especialista en el tema, expuso que el mercado negro de vapeadores genera entre 15 y 20 mil millones de pesos anuales y estaría controlado por al menos siete organizaciones criminales. Actualmente, alrededor de 5 millones de adultos y medio millón de menores de edad consumen estos productos adquiridos en el mercado informal.

“La prohibición creó un monopolio criminal. El decreto no redujo el consumo, simplemente trasladó el mercado a manos del crimen organizado”, afirmó Balderas.

Por su parte, el Dr. Jesús Felipe González Roldán, presidente de la Red México sin Tabaco, explicó que el principal daño asociado al cigarro tradicional proviene de la combustión y no de la nicotina en sí misma.

“El cigarro combustible genera más de 7 mil sustancias químicas, de las cuales al menos 69 son cancerígenas. Los productos sin combustión, como vapeadores, tabaco calentado o bolsas de nicotina, presentan un perfil de riesgo significativamente menor cuando existen regulaciones adecuadas”, explicó.

González Roldán destacó que países como Suecia, Reino Unido y Nueva Zelanda han implementado políticas de reducción de daños y regulación diferenciada que les permitieron disminuir sostenidamente sus tasas de tabaquismo.

En el caso de Suecia, la prevalencia de tabaquismo diario descendió a 5.4%, colocándolo cerca de convertirse en el primer país libre de humo del mundo. Nueva Zelanda, por su parte, redujo su prevalencia de fumadores diarios de 16.4% a 6.8% tras establecer esquemas regulatorios sobre vapeo.

Las organizaciones convocantes señalaron que México necesita construir una estrategia integral que permita proteger a menores de edad, combatir el mercado ilícito y ofrecer alternativas reguladas a los millones de fumadores adultos que aún existen en el país.