En el marco de la temporada futbolera y de los encuentros deportivos que reunirán a millones de personas en hogares, restaurantes, bares, espacios públicos y estadios; la Fundación de Investigaciones Sociales A.C. (FISAC) hace un llamado a disfrutar desde el respeto, la sana convivencia y la responsabilidad ante el consumo de bebidas con contenido de alcohol.

La emoción de apoyar a un equipo, reunirse con amistades o celebrar un resultado no debe confundirse con el exceso. En contextos festivos, FISAC destaca la importancia de tomar decisiones informadas, evitar presiones sociales para beber, respetar a quienes deciden abstenerse y no combinar alcohol con la conducción.

“La convivencia deportiva debe vivirse con alegría y cuidado. En FISAC hablamos de responsabilidad ante el consumo porque una decisión informada empieza por saber qué se está bebiendo, cuánto alcohol contiene cada bebida y cuáles son los límites del cuerpo. Alcohol es alcohol, sin importar si se trata de cerveza, vino o destilados”, señaló Jessica Paredes Durán, directora general de FISAC.

¿Cuánto alcohol es demasiado?

Frente a esta pregunta, FISAC recuerda que México cuenta con el Trago Estándar, una herramienta científica que permite identificar la cantidad de alcohol puro contenida en cada porción, de acuerdo con el tipo de bebida que se consume. Esta referencia ayuda a establecer límites claros, evitar excesos y tomar decisiones basadas en información.

Un trago estándar equivale a una copa de vino de 120 ml, una lata de cerveza de 355 ml o un caballito de destilado de 45 ml. La ciencia indica que el cuerpo humano adulto tarda por lo menos una hora en eliminar un solo trago estándar de alcohol.

Como referencia de moderación, en un periodo de 24 horas se ha identificado un límite de hasta cuatro tragos estándar en hombres adultos y hasta tres tragos estándar en mujeres adultas, dejando algunos días sin consumir. Estas referencias no aplican para menores de edad, personas embarazadas o lactando, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas o quienes van a conducir.

“El Trago Estándar no es una invitación a beber, sino una herramienta de educación para reconocer límites y prevenir riesgos. Medirse también implica saber cuándo no consumir: si se va a manejar, si se es menor de edad, si hay embarazo o lactancia, o si existe alguna condición de salud”, agregó Paredes Durán.

Recomendaciones para reuniones y días de partido

En esta temporada, es común que los brindis y las bebidas con contenido de alcohol estén presentes durante reuniones sociales. Por ello, FISAC comparte algunas recomendaciones para promover espacios más seguros:

  • Evita las ingestas explosivas y excesivas; no participes en retos o dinámicas que promuevan beber de golpe o competir por quién consume más.
  • Ingiere alimentos antes de beber alcohol, ya que esto ayuda a retrasar su absorción en el organismo.
  • Espacia tus consumos: deja al menos una hora entre una bebida y otra e hidrátate con agua durante ese tiempo.
  • Revisa tus bebidas antes de consumirlas y verifica la calidad y el origen de los productos para evitar bebidas adulteradas o provenientes del mercado ilegal.
  • Si vas a manejar, no consumas alcohol. Tu seguridad y la de los demás depende de decisiones responsables.
  • Respeta a quienes deciden abstenerse de beber; no los presiones ni los etiquetes. La convivencia no debe estar condicionada al consumo.

Prevención en menores

Frente a los riesgos que implica el consumo de bebidas con contenido de alcohol en menores de edad—como afectaciones en el desarrollo cerebral, la memoria, el aprendizaje y el control de impulsos—, FISAC enfatiza que incluso pequeñas cantidades representan un riesgo, ya que el cerebro continúa en desarrollo.

En el libro “El viaje del alcohol por el cuerpo humano”, la Dra. Silvia Cruz Martín del Campo ha señalado que, aunque las y los adolescentes están en proceso de maduración, su organismo aún es ineficiente para eliminar el alcohol, lo que incrementa el riesgo de afectaciones en su desarrollo.

“La protección de niñas, niños y adolescentes es una responsabilidad compartida entre familias, sociedad, sector público e iniciativa privada. Por ello, invitamos a no bajar la guardia en prevención y a sacar la tarjeta roja a los excesos y al consumo de alcohol en menores de edad. Busquemos que predominen la alegría, el bienestar y la convivencia en los espacios públicos y en nuestros hogares”, concluyó Jessica Paredes Durán.