Ante la aceleración del comercio omnicanal en el país, GS1 México reafirma la importancia de implementar estándares globales de identificación para mitigar riesgos asociados a fraudes mediante códigos QR falsos, mejor conocido como quishing (QR phishing) y garantizar la integridad de las transacciones digitales.
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), en 2023 se registraron en el país 8.1 millones de reclamaciones por posibles fraudes financieros. Aunque no existe una estadística específica para aquellos vinculados al uso de códigos QR, la autoridad señala que 7 de cada 10 reclamaciones correspondieron a operaciones no reconocidas realizadas a través de internet.
En ese sentido, GS1 México —organismo sin fines de lucro que desarrolla y administra los estándares globales (códigos de barras y códigos 2D, como el QR) para identificar, capturar y compartir información de productos— considera que este contexto hace visible la urgencia de fortalecer la educación digital. Así mismo, reafirma su compromiso como garante de la confianza y la transparencia del comercio digital nacional e internacional, ya que cada escaneo realizado bajo su sistema permite que un artículo, bien o mercancía sea reconocida en cualquier parte del mundo y que la información fluya de forma confiable entre fabricantes, distribuidores, retailers, marketplaces y consumidores.
“Con más de 40 años de trayectoria en el país, somos un organismo neutral que, a través del Código de Barras, el estándar más usado a nivel mundial, asigna identidades únicas a productos, cajas, contenedores, servicios y empresas. Esto permite que cada escaneo conecte de forma segura el mundo físico con su información digital. Nuestros estándares son el lenguaje común del comercio global, lo que hace posible que productos, datos y transacciones sean seguras, trazables y homologadas, señaló Juan Carlos Molina Robledo, director general de GS1 México.
Puntualizó que, gracias a ello, “Retailers como Walmart, La Comer, Chedraui y Super Kompras, así como marketplaces como Amazon y Mercado Libre pueden realizar millones de operaciones con eficiencia y confianza a lo largo de toda la cadena de valor”.
Expuso que para 2027, bajo la iniciativa Sunrise (Amanecer) de GS1 Global, habrá una transición clave en el comercio global, al pasar de los códigos de barras tradicionales, formados por líneas de diferente grosor, espacios y números, a códigos 2D (QR). No se trata solo de un cambio tecnológico, sino de una evolución estratégica donde el producto deja de ser un elemento físico aislado y se convierte en un activo digital conectado.
«Este suceso va a representar un salto cualitativo, pues a diferencia de un QR genérico de origen incierto, uno basado en los estándares de GS1 permite integrar información más completa como lote, fecha de caducidad, autenticidad y diverso contenido dinámico, lo que responde a las exigencias de consumidores, reguladores y empresas”, señaló el directivo.
Aunque la adopción será progresiva y convivirá con los códigos actuales, Molina Robledo destacó que cambiarán el juego al ayudar a combatir la falsificación, optimizar inventarios en tiempo real al mejorar la trazabilidad digital y reducir mermas con mayor precisión. Sin embargo, su verdadero poder está en lo que desbloquean: e-commerce más robusto, omnicanalidad sin fricciones, mayor seguridad en el punto de venta y una conexión más directa con el consumidor al mejorar su experiencia de compra.
Por ejemplo, comentó que existe una aplicación denominada Infocode, mediante la cual los fabricantes comparten con sus clientes información nutrimental, instructivos y otros activos digitales verificados, lo que redice la incertidumbre que generan los códigos no regulados y fortaleciendo la transparencia. “El usuario baja la aplicación gratuita y solo escanea el código que viene en la etiqueta del empaque. Así accede al instante a un mundo de posibilidades que enriquecen y dan valor a las marcas”.
El directivo señaló que, en línea con las recomendaciones de la CONDUSEF, es fundamental que los usuarios adopten medidas preventivas para evitar fraudes mediante códigos QR: verificarlos visualmente antes de escanearlos, detectar posibles alteraciones o etiquetas sobrepuestas, confirmar siempre la fuente de origen, es decir, que sean impresos por marcas reconocidas, ya que estos usan estándares internacionales; no compartir información sensible, utilizar aplicaciones seguras como Infocode, revisar cuidadosamente la URL antes de realizar cualquier pago en línea y monitorear de forma constante sus movimientos financieros.
Para las empresas que buscan integrarse a cadenas de suministro globales, la estandarización ya no es opcional: es un requisito de legitimidad y confianza en los datos. «Con más de 100 millones de productos identificados con los estándares GS1 y más de 6 mil millones de escaneos diarios a nivel mundial, nuestra organización se ha convertido en un socio estratégico no solo para emprendedores o micro, pequeñas y medianas empresas, sino también para todo el ecosistema de negocios al impulsar un comercio más productivo, competitivo, seguro y sostenible en México”, concluyó Juan Carlos Molina.

