En los últimos años, el comercio electrónico en México ha mantenido una tendencia de crecimiento. De acuerdo con la AMVO, el valor del mercado de ventas online en el país superó los $658 mil MDP en el último año, con una penetración cada vez mayor en categorías de alto volumen. Sin embargo, detrás de este dinamismo existe un costo poco visible: las transacciones rechazadas por los bancos emisores.
Las tasas de rechazo en el e-commerce del país pueden superar el 15%, según datos de la AMVO. Muchas de estas denegaciones no están relacionadas con fraude real, sino con políticas de autorización, configuraciones técnicas subóptimas o una estrategia de adquirencia poco eficiente. Ante esto, Kushki recomienda implementar una estrategia integral que permita a comercios y entidades financieras diferenciar con mayor precisión entre transacciones legítimas y operaciones potencialmente fraudulentas.
“No se trata de endurecer indiscriminadamente los filtros, afectando la experiencia del usuario y generando pérdidas en las ventas, sino de contar con modelos de inteligencia de riesgo más sofisticados que analizan múltiples variables en tiempo real, como comportamiento histórico del usuario, patrones de compra y consistencia de datos, para tomar decisiones más informadas en milisegundos”, señaló Jaime Domingo, Chief Revenue Officer de Kushki.
A través de tecnologías de autenticación avanzada, motores de prevención de fraude basados en machine learning y una orquestación inteligente de pagos, es posible reducir los falsos positivos sin relajar los estándares de seguridad. Esto permite que las transacciones legítimas fluyan con mayor facilidad, mientras que aquellas con señales de riesgo son canalizadas a procesos de verificación adicionales. El resultado es un ecosistema de pagos más eficiente: menos fricción para clientes reales, mayor protección para las instituciones financieras y una estrategia antifraude que prioriza precisión sobre el bloqueo masivo.
De acuerdo a la AMVO, las ventas digitales ya representan más del 20% del retail en algunas categorías, por tanto, cada punto porcentual de aprobación puede traducirse en millones de pesos en ingresos recuperados. “En un entorno donde adquirir tráfico es cada vez más costoso, perder ventas por rechazos evitables es un lujo que ninguna empresa puede darse. Hemos visto que, mediante enrutamiento inteligente, análisis de riesgo en tiempo real y una correcta configuración por industria y perfil de cliente, es posible incrementar de forma significativa las tasas de aprobación sin comprometer la seguridad”, explicó Domingo.
El reto es aún mayor si se considera que, según el reporte The Global Payments Report de Worldpay, las tarjetas siguen siendo uno de los principales métodos de pago en e-commerce en México, lo que hace que la eficiencia en la autorización bancaria sea un factor crítico para la experiencia del usuario y la conversión.
Frente a un mercado donde la competencia crece a diario, las empresas que priorizan la optimización de su estrategia de pagos, no solo mejoran sus métricas financieras, sino que fortalecen la confianza del consumidor en el canal digital, convirtiendo un costo invisible en una oportunidad tangible de crecimiento.
“Reducir falsos positivos no implica relajar controles, sino hacerlos más inteligentes. La tecnología permite diferenciar mejor entre una transacción legítima y un riesgo real, lo que impacta directamente en ingresos y lealtad del cliente”, comentó Domingo.
