México se prepara para recibir el Mundial 2026, uno de los eventos económicos y turísticos más importantes de la década, donde la Secretaría de Turismo estima la llegada de miles de visitantes nacionales e internacionales, proyectando una derrama superior a los $3 mil MDD para el país. Sin embargo, el ecosistema de pagos aún enfrenta una brecha importante: gran parte del comercio informal y pequeños negocios continúan dependiendo del efectivo. De acuerdo con el INEGI y la CNBV, más del 85% de las compras menores a $500 pesos todavía se realizan en efectivo.
En este contexto, la firma Kuvasz Solutions advierte que el Mundial podría convertirse en el mayor acelerador de digitalización para pequeños comercios y negocios informales en México en los últimos años. La necesidad de aceptar tarjetas internacionales, wallets, pagos contactless y transferencias inmediatas ya no responde únicamente a innovación financiera, sino a una expectativa básica de consumo para turistas extranjeros acostumbrados a operar sin efectivo.
“Hoy el reto no es solamente aceptar pagos digitales, sino poder integrarlos de manera segura, rápida y compatible con usuarios internacionales. Durante el Mundial veremos consumidores que esperan pagar con Apple Pay, Google Pay, tarjetas contactless o transferencias inmediatas desde sus propios bancos. El comercio que no logre adaptarse podría perder una parte importante de esa derrama económica”, mencionó Sandra Agudo, Gerenta de producto de Kuvasz Solutions.
La transformación no es menor, ya que datos del INEGI muestran que, aunque el uso de transferencias electrónicas en negocios mexicanos creció de 8.8% a 16.7% entre 2018 y 2023, el efectivo sigue predominando en más del 80% de las operaciones comerciales. Además, un análisis de Adyen, señala que sólo 4 de cada 10 comercios en México acepta actualmente métodos de pago internacionales, un desafío relevante considerando el perfil de turistas que llegarán al país durante el torneo.
Según Kuvasz, la presión será particularmente fuerte para sectores como alimentos, transporte local, souvenirs, hospitalidad independiente y comercio ambulante, donde históricamente existe menor adopción tecnológica. El Mundial podría generar un efecto similar al observado en otros mercados internacionales donde grandes eventos deportivos aceleraron la formalización parcial de pequeños negocios a través de pagos digitales y herramientas fintech.
Otro desafío relevante será la capacidad operativa y de ciberseguridad. Conforme aumente el volumen de pagos digitales, también crecerá la necesidad de contar con monitoreo transaccional, validación de operaciones y prevención de fraudes en tiempo real, especialmente en comercios que nunca han operado con infraestructura financiera digital. Esto ha comenzado a posicionar tecnologías de observabilidad, analítica y monitoreo operativo como piezas clave para garantizar continuidad y estabilidad durante eventos de alta demanda.
Actualmente, México cuenta con más de 5.5 millones de unidades económicas, de las cuales una parte importante corresponde a micronegocios y comercio informal. No solo se pondrá a prueba la capacidad turística del país, sino también qué tan preparado está el ecosistema comercial mexicano para operar en una economía cada vez más digital, global y conectada.
“Muchos pequeños negocios todavía ven los pagos digitales como algo opcional o exclusivo del comercio formal, pero el comportamiento del consumidor ya cambió. Hoy aceptar pagos electrónicos también significa tener mayor trazabilidad, reducir manejo de efectivo, agilizar filas y aumentar ventas. De hecho, en la industria se ha observado que un pequeño comercio puede incrementar hasta un 20% sus ventas al incorporar métodos de cobro digitales”, explicó Agudo.
