El avance de nuevas cadenas productivas e inversiones manufactureras está elevando la necesidad de mayor visibilidad operativa dentro de la industria mexicana. La dinámica ocurre mientras la actividad industrial en México cayó 1.5% interanual en marzo de 2026, según datos del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), reforzando la presión por operar con mayor coordinación, velocidad y capacidad de respuesta.

Para Ivaldo Pereira, Head de TOTVS México, el desafío industrial ya no pasa solamente por producir más, sino por operar con mayor claridad sobre lo que ocurre dentro del negocio. “Hoy las empresas necesitan anticipar desvíos, responder con más rapidez y tomar decisiones con mejor información. La discusión ya no está solamente en eficiencia, sino en ganar visibilidad real sobre la operación”, afirma.

El movimiento ocurre en un contexto en que productividad, transformación digital y modernización de cadenas productivas ganan espacio creciente en América Latina. CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) señala que la transformación digital productiva todavía enfrenta desafíos relacionados con integración, capacidades internas, infraestructura y organización de datos dentro de las empresas.

Según Pereira, muchas empresas industriales ya avanzaron en automatización, monitoreo y análisis de información aplicada a áreas específicas. Sin embargo, operaciones más distribuidas y cadenas productivas más dinámicas siguen exigiendo mayor capacidad de seguimiento y coordinación.

“En operaciones industriales complejas, el diferencial competitivo empieza a pasar por la capacidad de ver, interpretar y reaccionar más rápido. No se trata solamente de incorporar tecnología, sino de transformar información en capacidad real de anticipación y ejecución”, señala.

En ese contexto, tecnologías como inteligencia artificial, automatización y análisis de datos comienzan a ampliar el monitoreo operacional, trazabilidad y lectura de indicadores en tiempo real. Al mismo tiempo, criterio técnico, adaptación y conocimiento del negocio continúan dependiendo de las personas.

Para ampliar ese nivel de visibilidad y capacidad de respuesta, las empresas también necesitan fortalecer su estructura tecnológica, con sistemas de gestión actualizados, operación en nube y datos organizados. Sin esas condiciones, muchas organizaciones todavía enfrentan dificultades para escalar coordinación, trazabilidad y lectura integrada de sus operaciones.

“Cuando las empresas consiguen ampliar visibilidad sobre lo que ocurre dentro de la operación, ganan agilidad y mejores condiciones para decidir y responder”, explica Pereira.