Erik Castillo Cadena

A pesar de que México hizo historia en 2019 al convertirse en la primera nación del mundo en erradicar la rabia humana transmitida por perros como problema de salud pública, autoridades del sector veterinario advierten que el virus continúa circulando de forma activa en la fauna silvestre del país. La presencia de focos infecciosos en especies como murciélagos, zorros, coyotes, mapaches y zorrillos mantiene una amenaza latente de contagio hacia animales de compañía no inmunizados y, en consecuencia, hacia la población humana.

Para frenar el riesgo de un rebrote zoonótico, la Asociación Mexicana de Hospitales Veterinarios (AMHVET), la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies (AMMVEPE) y la Asociación Mexicana de Medicina de Gatos (AMMeGa), en alianza con la farmacéutica Boehringer Ingelheim, oficializaron el lanzamiento de la campaña nacional «México sin rabia».

La estrategia busca reforzar la concientización social y evitar que los tutores de mascotas descuiden el esquema de refuerzo anual. Durante la presentación del proyecto, en el marco del Día Mundial contra la Rabia, especialistas en medicina veterinaria hicieron hincapié en que la erradicación del vector canino no equivale a la desaparición biológica del agente patógeno.

«Que México haya eliminado la rabia humana transmitida por perros como problema de salud pública es un logro que debemos proteger. La rabia no ha desaparecido y bajar la guardia pondría en riesgo los avances alcanzados», aseveró Jessica Pinedo, presidenta de la AMMeGa, quien insistió en la necesidad de no excluir a la población felina de la vacunación, incluso cuando se trate de animales de interiores, debido a su instinto cazador frente a murciélagos u otros mamíferos pequeños que ingresan a los hogares.

A escala global, este virus neurotrópico cobra la vida de aproximadamente 59 mil personas cada año en más de 150 países, afectando de manera desproporcionada a la niñez: cuatro de cada diez víctimas mortales son menores de 15 años. En el 99 por ciento de los decesos reportados a nivel mundial, la transmisión al ser humano ocurrió mediante la mordedura o arañazo de un animal infectado sin esquema de vacunación.

Frente a este escenario, los organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) señalan que la única contención epidemiológica efectiva es mantener una cobertura vacunal superior al 70 por ciento de la población de perros y gatos en zonas de riesgo.

«Prevenir la rabia requiere que la información llegue a todos los hogares. La vacunación contra la rabia debe formar parte del calendario de cada familia que convive con un perro o un gato», puntualizó la médica veterinaria zootecnista Emilia Tobías, gerente técnico del segmento de mascotas de Boehringer Ingelheim México.

La especialista recordó que las dosis aplicadas en años anteriores no generan inmunidad permanente, por lo que es indispensable la revacunación cada doce meses a través de los centros de salud animal, las jornadas nacionales gratuitas o la consulta médica privada.

La iniciativa se alinea con la meta global «Stop Rabies», encabezada por la OMS y las Naciones Unidas, que busca erradicar por completo los fallecimientos humanos por rabia transmitida por caninos para el año 2030, supeditando dicho éxito a la constancia de los esquemas sanitarios preventivos en los hogares.