Erik Castillo
En el sistema financiero mexicano existe una grieta operativa que asfixia la liquidez de los negocios: la velocidad con la que viaja el dinero no coincide con la lentitud con la que las empresas logran contabilizarlo. Aunque el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI®) moviliza diariamente un equivalente a 16.8 veces el Producto Interno Bruto (PIB) del país, el 70% de las empresas enfrenta serios problemas de cobro tardío con sus clientes.
Esta falta de integración en la administración financiera no es un detalle menor, sino una sangría multimillonaria. Estimaciones de la firma tecnológica Praxis indican que la morosidad y la cartera vencida cuestan entre 196,000 y 247,000 millones de pesos anuales a las pymes. La cifra escala a un rango de entre 302,000 y 380,000 millones de pesos si se suman los micronegocios, y alcanza hasta 830,000 millones de pesos al año al evaluar el impacto global en todo el sector productivo.
Julián Méndez, director de Cuentas Globales de Praxis, advierte que el problema de fondo no radica en la falta de rieles tecnológicos para mover fondos, sino en la Incapacidad estructural de incorporar esas transacciones a la operación diaria de los negocios. De nada sirve que un pago se refleje en la cuenta bancaria en 30 segundos si la conciliación contable requiere hasta tres días de trabajo manual, lo que genera fricciones constantes y paraliza la toma de decisiones financieras.
La urgencia por resolver este cuello de botella coincide con el avance de la iniciativa de Ley de Economía Digital en el Congreso. El proyecto busca masificar el uso de códigos QR en terminales punto de venta y dar facultades a la Secretaría de Hacienda para determinar sectores donde el pago digital sea estrictamente obligatorio.
En este contexto de transición regulatoria y operativa, Praxis anunció el lanzamiento de fluXOne, un entorno digital integral diseñado para unificar en una sola herramienta los canales dispersos de cobro; banca, tarjetas, tiendas de conveniencia y plataformas digitales, además de automatizar la dispersión de pagos y la conciliación en tiempo real.
Fabiola Sánchez, directora regional de Praxis para Latinoamérica y CEO defluXOne, sostiene que la meta es eliminar las tareas repetitivas que consumen tiempo y capital para dar certeza al flujo de caja. Como diferenciador tecnológico, la plataforma integra a Nexa, un asistente de inteligencia artificial enfocado en enviar recordatorios, resolver consultas y ofrecer recomendaciones para optimizar la gestión del dinero tanto a nivel corporativo como individual.

