Por Alejandro Desfassiaux, presidente del Consejo de Administración de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial
Gobierno de México:
Los empresarios estamos trabajando en un entorno complicado y enmarañado, con muy pocas explicaciones por parte de ustedes sobre hacia dónde vamos. En la práctica, lo que vemos es que no hay facilitadores por parte del gobierno para los empresarios.
El país atraviesa presiones económicas importantes. Los recursos públicos no alcanzan para todo y mantener los programas sociales exige cada vez más dinero. Por eso México necesita incentivar el empleo, no presionar a los que ya lo generamos.
Como empresario, tengo una propuesta: impulsar a los emprendedores a abrir más fuentes de trabajo. Así habrá más actividad económica y más ingresos fiscales. Pero también hay que facilitar el trabajo de quienes hoy ya están cautivos generando empleo y pagando impuestos. Si esas empresas pueden producir más, también podrán generar más beneficios fiscales sanos que permitan sostener los programas sociales.
El contexto internacional tampoco es sencillo. El mundo está muy revuelto: guerras en distintas regiones, inflación no solo en México sino también en Estados Unidos y, al mismo tiempo, créditos baratos a pesar de esa inflación. Hay mucho dinero en circulación y cada vez menos personas y empresas a quienes otorgar crédito. Todo eso genera un entorno en el que hay que actuar con cautela, ponerse las pilas y enfocarse en lo que realmente necesita nuestro país.
Se habla mucho del Mundial de futbol y de lo que podría significar para la economía, pero hay que ponerlo en perspectiva. El ingreso que pueda llegar por ese concepto será equivalente a un mes muy bueno de ingresos adicionales o, en el mejor de los casos, algunos meses más. Y no es un ingreso directo para el gobierno; llega de manera indirecta a través de impuestos.
Creo que hay asuntos mucho más urgentes que atender. Uno de ellos es la infraestructura. Nuestras carreteras son verdaderamente caóticas. Desde que desapareció la Policía Federal de Caminos, la situación cambió de manera evidente. Necesitamos una división de la Guardia Nacional especializada en carreteras que permita garantizar que el transporte viaje seguro y que los pasajeros lleguen bien a su destino.
También hay que cuidar la infraestructura de ferrocarriles y crear más obra vial. En los últimos años se ha dejado de invertir en ella. En la Ciudad de México, por ejemplo, la última gran obra fue cuando se terminó el segundo piso hacia el sur. El proyecto que debía continuar para atravesar la ciudad y salir hacia Puebla simplemente no se concluyó. Muchas de esas obras pueden hacerse con recursos privados, mediante acuerdos en los que el sector empresarial invierta y esté dispuesto a esperar para recuperar esa inversión.
Pero la infraestructura que necesita el país no solo es carretera. También es social. Hoy seguimos viendo gente en la parada del camión que tarda una o dos horas en encontrar uno vacío. No hay infraestructura sanitaria adecuada: no hay hospitales con equipamiento adecuado, no hay medicinas y no hay doctores suficientes. Por eso el gobierno debería aprovechar este momento para ayudar al empresario a generar más empleos y, al mismo tiempo, construir infraestructura que dé seguridad sanitaria y seguridad social a la gente.
Hoy el panorama es incierto y sin una guía clara. En esas condiciones, muchos intentamos invertir y generar empleo, pero este contexto tiene que cambiar.
Somos más de 120 millones de mexicanos. Hay alrededor de 400,000 personas en el crimen organizado y unos 300,000 policías municipales y estatales coludidos con ellos. Pero del otro lado hay cerca de 200,000 guardias nacionales que quieren hacer bien su trabajo y más de 119 millones de mexicanos que todos los días se levantan a trabajar y a hacer lo correcto.
Somos mayoría, así que podemos ganar. Solo tenemos que ponernos de acuerdo en cómo hacerlo y ayudarnos entre todos para sumar. Pero para eso necesitamos un gobierno facilitador del empleo, de la inversión, de la seguridad pública y social, y del crecimiento del país.

