En el marco de la celebración del Día de las Niñas y los Niños, la Fundación de Investigaciones Sociales A.C. (FISAC) pide que se protejan los derechos de la niñez, lo que incluye evitar el consumo de bebidas con alcohol en menores de edad de cara al próximo evento deportivo a realizarse en México, Estados Unidos y Canadá durante los meses de junio y julio.
Al reconocer el ambiente festivo que predominará en las principales ciudades mexicanas y destinos turísticos clave, FISAC exhorta a la sociedad a disfrutar de estas fechas reforzando espacios de convivencia sanos que permitan cuidar de las niñas, niños y adolescentes, tanto en espacios públicos como en los hogares.
“Sabemos que miles de familias se reunirán para apoyar a sus selecciones favoritas. En medio de la celebración, pedimos a cada adulto priorizar el bienestar de las niñas, niños y adolescentes. Sáquenle la tarjeta roja al consumo de alcohol en menores de edad y juntos cuidemos de nuestra niñez”, señaló Jessica Paredes Durán, Directora General de FISAC.
Frente a los riesgos que implica el consumo de bebidas con alcohol en menores de edad—como afectaciones en el desarrollo cerebral, la memoria, el aprendizaje y el control de impulsos—, la fundación enfatizó que incluso pequeñas cantidades representan un riesgo, ya que el cerebro está aún en desarrollo.
Aunque la edad de inicio promedio se mantiene en los 18 años y la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025 muestra que la prevención está dando resultados: en adolescentes de 12 a 17 años, donde el consumo de alcohol en el último mes disminuyó de 16.1% a 7.5%, y el consumo excesivo, en el último mes, se redujo de 8.3% a 2.6%… El reto permanece: cerca de 4 de cada 10 adolescentes han consumido alcohol alguna vez en su vida.
Estos datos confirman que la prevención funciona, pero también que no se puede bajar la guardia en la protección de niñas, niños y adolescentes. La Dra. Silvia Cruz Martín del Campo en su libro “El viaje del alcohol por el cuerpo humano” ha señalado que, aunque los adolescentes están en proceso de maduración, su organismo aún es ineficiente para eliminar el alcohol, lo que incrementa el riesgo de afectaciones en su desarrollo.
Finalmente, FISAC reitera que la protección de la niñez es una responsabilidad compartida entre familias, sociedad, sector público e iniciativa privada. En cada espacio de convivencia debe prevalecer la regla del cero consumo de bebidas con alcohol en menores de edad.

