Mientras apenas el 2% de las empresas mexicanas aprovecha el Big Data o la inteligencia artificial, más de la mitad de los jóvenes ya convive con estas herramientas a diario. Esta enorme brecha obliga a las organizaciones a buscar un perfil de talento muy específico, profesionales capaces de fusionar tecnología, creatividad y estrategia para resolver problemas complejos. Al respecto, desde la Escuela Superior de Diseño de Barcelona (ESDESIGN) señalan que el pensamiento lateral se está consolidando como el recurso más valioso del mercado actual, demostrando que la innovación ya no es un asunto meramente tecnológico, sino de pura capacidad humana para generar ideas disruptivas.

La discusión cobra importancia en un momento clave para la economía mexicana, dado que, según datos de Proyectos México, plataforma del Gobierno de México, el sector servicios ya representa el 60,4% del PIB nacional, mientras la estrategia económica del país busca impulsar la inversión, la productividad y la transformación digital de las empresas. Sin embargo, los avances tecnológicos no están ocurriendo al mismo ritmo en todo el tejido productivo.

De acuerdo con BBVA Research, las mipymes representan el 99,8% de las unidades económicas del país y generan más del 71% del empleo nacional, no obstante, persisten importantes brechas de productividad y digitalización, apenas una cuarta parte de las empresas utiliza herramientas tecnológicas básicas y menos del 2% emplea inteligencia artificial o análisis de grandes volúmenes de datos. Incluso en comercio electrónico, sólo el 5,6% de los establecimientos vende en línea, aunque ese pequeño grupo concentra más del 20% de los ingresos digitales del país.

Para ESDESIGN, este escenario demuestra que la verdadera transformación digital no depende únicamente de incorporar nuevas herramientas, sino de desarrollar capacidades para utilizarlas estratégicamente. “La tecnología por sí sola no garantiza innovación, las empresas necesitan personas capaces de cuestionar procesos, detectar oportunidades y encontrar soluciones que no siempre son evidentes. Ahí es donde el pensamiento lateral adquiere un valor diferencial”, explican expertos de la institución.

El pensamiento lateral consiste en abordar un problema desde perspectivas no convencionales para encontrar soluciones que no aparecen siguiendo los procesos tradicionales. A diferencia del pensamiento lógico o vertical, que busca avanzar paso a paso hacia una respuesta conocida, este enfoque cuestiona supuestos, conecta ideas aparentemente inconexas y explora caminos alternativos. Para ESDESIGN, esta capacidad resulta especialmente valiosa en entornos donde la inteligencia artificial ya puede automatizar tareas repetitivas, pero aún depende de las personas para redefinir problemas, interpretar contextos complejos y generar innovación.

La tendencia ya es visible entre las nuevas generaciones, datos publicados en la encuesta Deloitte Global 2025 Gen Z and Millennial Survey, mencionan que el 52% de los jóvenes de la Generación Z y el 54% de los millennials mexicanos ya utilizan herramientas de inteligencia artificial generativa en su trabajo diario. Entre los jóvenes, la IA se emplea especialmente en diseño, creatividad y análisis de datos, mientras que los millennials la utilizan para gestión de proyectos y planeación estratégica.

Paradójicamente, cuanto más se extiende el uso de la inteligencia artificial, mayor valor adquieren las habilidades que las máquinas no pueden replicar fácilmente. El mismo estudio revela que el 80% de los jóvenes mexicanos desarrolla nuevas habilidades al menos una vez por semana para mantenerse competitivo profesionalmente, reflejando una creciente conciencia sobre la necesidad de complementar la tecnología con capacidades humanas.

“El pensamiento lateral permite romper patrones establecidos y encontrar soluciones donde otros solo ven obstáculos. En un entorno donde muchas tareas pueden automatizarse, las organizaciones necesitan profesionales capaces de formular preguntas distintas, conectar ideas aparentemente inconexas y generar nuevas oportunidades de negocio”, señalan desde ESDESIGN.

La importancia de estas capacidades también está transformando las expectativas laborales. Deloitte encontró que la mayoría de los jóvenes mexicanos ya no prioriza ascensos rápidos, sino procesos de aprendizaje que les permitan adquirir experiencia, adaptarse a nuevos desafíos y construir carreras sostenibles en el largo plazo. Esto está obligando a las empresas a replantear sus modelos de liderazgo, formación e innovación. Ante este escenario, los expertos de ESDESIGN recomiendan desarrollar activamente habilidades asociadas al pensamiento lateral para fortalecer la capacidad de innovación y adaptación profesional:

● Cuestionar las suposiciones: preguntarse constantemente qué ideas o procesos se están dando por sentados.
● Generar múltiples alternativas: explorar varias soluciones antes de elegir una respuesta definitiva.
● Cambiar de perspectiva: analizar los problemas desde el punto de vista de distintos usuarios, clientes o equipos.
● Incorporar restricciones creativas: plantear escenarios alternativos que obliguen a buscar soluciones diferentes.
● Entrenar la curiosidad: exponerse a nuevas disciplinas, tendencias y formas de pensar para ampliar conexiones mentales.

Para ESDESIGN, la evolución del mercado laboral mexicano deja una conclusión clara, la inteligencia artificial será cada vez más accesible, pero la capacidad de pensar de manera diferente seguirá siendo un recurso escaso. En una economía donde casi el 100% de las empresas son mipymes y la transformación digital avanza a distintas velocidades, la ventaja competitiva no estará únicamente en adoptar tecnología, sino en contar con personas capaces de convertirla en soluciones reales para los negocios.